Todos los poemas

Explora, filtra y descubre poemas por emoción, tema, longitud o movimiento.

12,749 poemas
Mostrando 12,749 poemas

Llegué tardía, con una inmensa ilusión fraguada en la esperanza de que todo sucediera. Traía la ternura para regalarte; bajo mis párpados, febriles vuelos de golondrinas y maduros racimos en mi costado. Llegué pródiga: puro deseo era de agasajarte. Pero había ya -en amorosa cópula- fecundado Dios el codiciado centro de tu dilatada hondura. Fue tu desmesura en todo, tu exaltación constante. Qué derroche lujurioso cubrió tus primaveras y empapó tu boca con el néctar añejo de los dioses… Qué infinito acorde de prorrumpida música deleitó tus armonías… Henchida tú y enardecida, rebosando éxtasis, pájaros míticos te brincaban regocijando la […]

A Ch…. ¿Quieres oír un sueño?… Pues anoche vi la brisa fugaz de la espesura que al rozar con el broche de un lirio que se alzaba en la pradera grabó sobre él un «beso», perdiéndose después rauda y ligera de la enramada entre el follaje espeso. Este es mi sueño todo, y si entenderlo quieres, niña bella, une tus labios en los labios míos, y sabrás quién es «él», y quién es «ella».

Mago de espina seca astrada medialuna bajo el carmen perfecto vio dos mañanas de fuegos azules ardiendo entre cristales sabios el amor lejos siempre de la sabiduría más calor, más agua verde, amenazando qué estirpe religiosa tras la cortina el pasillo laberinto el silencio y la letra creció el humo y nació la piedra la virtud.

Pienso en un tigre. Bajará a la ciudad a la hora en que abren los bares y se expande un intenso perfume humano. Anochece. Sediento se acodará en la barra y beberá unas copas con los ojos prendados del brillo siniestro y metálico, dúctil su lengua, aromado el local con un vaivén continuo de clientes. De fondo un blues elástico y el rugir endiablado de las máquinas tragaperras. Observa en silencio y remoja sus fauces. Le delata la garra que esconde su camisa. Nadie diría -por su aspecto- que es un cruel asesino de la selva, sino un hombre sin […]

Toco la piel del tigre y el tigre vibra, ronronea, se hace el dormido bajo la palma de mi mano, como un trompo que zumba: mitad madera, mitad punta acerada. Hablo de un libro: en su espesura encuentro la fauna de mis días, los árboles que a diario me cobijan y los saurios y helechos extinguidos. La resina del pino aroma el bosque de estas páginas, perfuma el lomo de este animal antiguo más fiel que nadie, más amigo cuando en la soledad uno habla solo, se hace preguntas indiscretas, se compadece y se comprende y casi siempre se perdona. […]

Hoy viaja mi pensamiento hacia ti como un tren en la noche. No dormía, se pasaba las horas escuchando, disperso como brasa aventada por todos los caminos del mundo, con un nombre, un solo nombre que llevarse a los labios. A semejanza del viento, volvía como un tren en la noche, llamado por los rumores de un eco cintilante aún entre sombras, y de nuevo te traía a mi lado invocando el verano a través del invierno. Ha sido grato viajar contigo, rodeado de penumbra y silencio, salir limpio de tus ojos abiertos como grandes ventanales al sur, mirando como […]

"Dejad que el viento me traspase el cuerpo y lo ilumine. Viento sur, salino, muy soleado y muy recién lavado de intimidad y redención, y…

Alguien abrió con el mayor sigilo mi puerta, de seguro mal cerrada. Le vio, sin forma apenas, mi almohada, el paso muelle y la palabra en vilo. No, no era nadie que buscara asilo ni que quisiera demandarme nada. Con la primera luz de la alborada, salió en silencio y me dejó intranquilo. Eso fue todo. ¡Nada más! No espero saber la causa ni atisbar los fines de esa visita inesperada. Pero esta mañana oí sonar violines. Nada tampoco… ¡Amaneció mi alero cubierto de hojas rubias y jazmines!

Un vuelo de azules mariposas Le inundaba la frente Y los pasos menudos del rocío Verdecían el musgo Empurpuraban más a los geranios Y agitaban su pulso La noche de un agosto fronterizo Entre el gozo y el miedo, (mariposa-zenzontle-miel-canela) Sacudió sus entrañas Y el rumor pizarrino de la lluvia Y el dolor de la sangre Despertaron mi llanto Y heme aquí desde entonces. La madre de María Inmaculada Bendijo mi venida Entre Kyries y Salves y Acordaos Y mieles de achicoria Nací del llanto y con la lluvia tenue Una noche sin noche En vuelo de opalinas mariposas -entre […]

Una polilla después de pensarlo bien, decidió conocer el arte: hizo el viaje más bello de su vida, de pasta a pasta una Antología de la Poesía Universal.