Un poema como una bala no tiene nunca su eficacia aunque logre imitar su silbido Un poema como la lluvia lo más que hace es…
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12,749 poemasCuando hable con el silencio cuando sólo tenga una cadena de domingos grises para darte cuando sólo tenga un lecho vacío para compartir contigo un deseo que no se satisface ya con los cuerpos de este mundo cuando ya no me basten las palabras del castellano para decirte lo que estoy mirando cuando esté mudo de voz de ojos y de movimiento cuando haya arrojado lejos de mí el miedo a morir de cualquier muerte cuando ya no tenga tiempo para ser yo ni ganas de ser aquel que nunca he sido cuando sólo tenga la eternidad para ofrecerte una […]
Esta noche asistirá a tres ceremonias peligrosas El amor entre hombres Fumar marihuana Y escribir poemas Mañana se levantará pasado el mediodía Tendrá rotos los labios Rojos los ojos y otro papel enemigo Le dolerán los labios de haber besado tanto Y le arderán los ojos como colillas encendidas Y ese poema tampoco expresará su llanto
I Un puñado de tierra de tu profunda latitud; de tu nivel de soledad perenne; de tu frente de greda cargada de sollozos germinales. Un puñado de tierra, con el cariño simple de sus sales y su desamparada dulzura de raíces. Un puñado de tierra que lleve entre sus labios la sonrisa y la sangre de tus muertos. Un puñado de tierra para arrimar a su encendido número todo el frío que viene del tiempo de morir. Y algún resto de sombra de tu lenta arboleda para que me custodie los parpados de sueño. Quise de Ti tu noche de […]
"Un día -¡primero Dios!- has de quererme un poquito. Yo levantaré el ranchito en que vivamos los dos. ¿Que más pedir? Con tu amor, mi…
¿Con qué he de irme? ¿Nada dejaré en pos de mi sobre la tierra? ¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra? Dejemos al menos flores Dejemos al menos cantos
Al llegar a Florencia, se entrelazan luminosos recuerdos con vivencias de cercana ebriedad. Transcurre el día plasmado en asimétricos espejos que un remanso del Arno desdibuja. Al llegar o al partir, qué importa entonces si atraviesan el tiempo las palomas del alma… Quiero aquí bajar mis ojos al húmedo cristal donde se funden un escorzo, una cúpula, un ducado.
A lo lejos, los espantapájaros distantes se hunden en su gloria. Escuchar la máquina contestadora, descubrir que nadie llamó a tiempo. Haciendo turnos en las filas y los itinerarios, las criaturas se excusan y no saben por qué. Promueven sus sonrisas frías, mientras silban canciones de décadas irreconocibles.
Es cosa averiguada, por dos naturalistas comprobada, que influyen los colores en el aroma de las gayas flores. Con germana paciencia, que no hasta dar con la evidencia, sometieron a ensayo cuantas tributan el Abril y el Mayo, quedando, según reza la Memoria, a favor de las blancas la victoria; y no así como así, ventaja y mucha es la alcanzada en la florida lucha. Les siguen luego las de tintas rojas, las que amarillo tienen en las hojas, las violeta, las pardo-anaranjado, y cierran las azules el estado. Bien hayas ¡oh blancura! anidadora de la esencia pura; no era […]
Por el Mar de las Antillas anda un barco de papel: Anda y anda el barco barco, sin timonel. De La Habana a Portobelo, de Jamaica a Trinidad, anda y anda el barco barco sin capitán. Una negra va en la popa, va en la proa un español: Anda y anda el barco barco, con ellos dos. Pasan islas, islas, islas, muchas islas, siempre más; anda y anda el barco barco, sin descansar. Un cañón de chocolate contra el barco disparó, y un cañón de azúcar, zúcar, le contestó. ¡Ay, mi barco marinero, con su casco de papel! ¡Ay, mi […]
Horas de pesadumbre y de tristeza paso en mi soledad. Pero Cervantes es buen amigo. Endulza mis instantes ásperos, y reposa mi cabeza. Él es la vida y la naturaleza, regala un yelmo de oros y diamantes a mis sueños errantes. Es para mí: suspira, ríe y reza. Cristiano y amoroso y caballero parla como un arroyo cristalino. ¡Así le admiro y quiero, viendo cómo el destino hace que regocije al mundo entero la tristeza inmortal de ser divino!
Un soneto me manda hacer Violante que en mi vida me he visto en tanto aprieto; catorce versos dicen que es soneto; burla burlando van los tres delante. Yo pensé que no hallara consonante, y estoy a la mitad de otro cuarteto; mas si me veo en el primer terceto, no hay cosa en los cuartetos que me espante. Por el primer terceto voy entrando, y parece que entré con pie derecho, pues fin con este verso le voy dando. Ya estoy en el segundo, y aun sospecho que voy los trece versos acabando; contad si son catorce, y está […]