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A Dina Posada Esas musas inquietas que animan la existencia En cada rosa una espina da su autógrafo o en cada espina una rosa ofrece un pétalo Cada autógrafo entrega su rosa y su espina Las palabras no bastan para expresar misterios aunque ellas mismas sean sobrenaturales y cada uno de sus átomos sea un universo a punto de aparecer de la nada Esas musas inquietas creadoras del ensueño donde la voz despierta iluminada Palabras no palabras cielo inmenso y una tierra que espera ¿Qué es lo que espera? 2.25 P. M. 16-9-2002

Una tristeza fiel cubre mi vida: pálido cielo sobre la tierra negra. De esa tristeza suave, vive mi alma. ¿Qué sería de mí sin mi tristeza? ¿Qué sería de mí sin esta clara, sin esta pálida melancolía, que me llena de sueños y me libra de la vulgaridad de la alegría? Entre la angustia y el hastío largos como un camino, mi tristeza empieza; cruza mi vida y se prolonga al cielo ¿que sería de mí sin mi tristeza? Yo la quiero, y mi amor la inunda entera, y su pequeño amargor endulzara. De frente al sol, mi espíritu la […]

"Vuelvo a contar mis dedos. (La flor helada, la desconocida cabeza que me acecha se descuelga y da voces), yo miro las paredes y sus…

Una ventana puesta al revés llegará a ser la expresión más nítida del universo El tálamo donde se incuben los centauros que alzarán las columnas de fuego para detener los cuatro vientos en un esquizofrénico octubre De cabeza como el mar embravecido irrumpe en la dermis bronceada y descubre la catedral silvestre para llevarla al fondo marino A tientas las naufragadas naves abrirán sus labios para darle su verdadera razón a la incomensurabilidad de lo estoico: lo que no concuerda con nada

Una ventana puesta al revés llegará a ser la expresión más nítida del universo El tálamo donde se incuben los centauros que alzarán las columnas…

… camisa de culebra en el camino … J. J. D. Una vez más tu piel, tu desprendida piel de reptil, se pudre en el sendero, junto al descamisado pordiosero que nos viene a vender la nueva vida. Con plantas sin raíces, mal prendida a la derrota de su derrotero, va el paso peregrino del romero extático en su punto de partida. El curso -intemporal, intempestivo- de este tiempo que pierde su andadura queda absorto en instantes sin motivo. …Tu amanecer difuso nos augura otro permanecer, otro cautivo tiempo en espera, por la noche oscura.