¡Oh qué malquisto con Esgueva quedo, Con su agua turbia y con su verde puente! Miedo le tengo: hallará la gente En mis calzas los títulos del miedo. ¿Quiere ser río? Yo se lo concedo; Corra, que necesaria es su corriente, Con orden y ruido, el que consiente Antonio en su reglilla de ordo pedo. Camine ya con estos pliegos míos Peón particular, quitado el parte, Y ejecute en mis versos sus enojos; Que le confesaré de cualquier arte Que, como el más notable de los ríos, Tiene llenos los márgenes de ojos.
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12,749 poemas¡Oh! Trae el vino negro, que lleva su bosque, la tierra con muertos y vírgenes cegadoras en un caudal desesperado hasta mi boca, él mezcla la sangre y el semen del hombre para darle un hijo de mirada turbia. Quiero los ojos de fuego y de mareas, que no dejan entrar la muerte a mis palabras, pero me acercan con alas de mojados papeles a la risa hueca de mis huesos, compañeros únicos y fieles en los años navegantes que bajaron del útero conmigo, a este mundo de chinches y desgracias. Trae el vino negro con tapón de seca calavera […]
¡Qué risueño contacto el de tus ojos, ligeros como palomas asustadas a la orilla del agua! !Qué rápido contacto el de tus ojos con mi mirada! ¿Quién eres tú?!Qué importa! A pesar de ti misma, hay en tus ojos una breve palabra enigmática. No quiero saberla. Me gustas mirándome de lado, escondida, asustada. Así puedo pensar que huyes de algo, de mí o de ti, de nada, de esas tentaciones que dicen que persiguen a la mujer casada.
¡Que se nos va la Pascua, mozas, Que se nos va la Pascua! Mozuelas las de mi barrio, Loquillas y confiadas, Mirad no os engañe el tiempo, La edad y la confianza. No os dejéis lisonjear De la juventud lozana, Porque de caducas flores Teje el tiempo sus guirnaldas. ¡Que se nos va la Pascua, mozas, Que se nos va la Pascua! Vuelan los ligeros años, Y con presurosas alas Nos roban, como harpías, Nuestras sabrosas viandas. La flor de la maravilla Esta verdad nos declara, Porque le hurta la tarde Lo que le dio la mañana. ¡Que se nos […]
Indio que asomas a la puerta de esa tu rústica mansión, ¿para mi sed no tienes agua?, ¿para mi frío, cobertor?, ¿parco maíz para mi hambre?, ¿para mi sueño, mal rincón? ¿breve quietud para mi andanza?… -¡Quién sabe, señor! Indio que labras con fatiga tierras que de otro dueño son: ¿ignoras tú que deben tuyas ser, por tu sangre y tu sudor? ¿Ignoras tú que audaz codicia, siglos atrás, te las quitó? ¿Ignoras tú que eres el amo? -¡Quién sabe, señor! Indio de frente taciturna y de pupilas sin fulgor, ¿qué pensamiento es el que escondes en tu enigmática expresión? […]
¡Ve! si en oriente la graciosa luz su cabeza flamígera levanta, los ojos de los hombres, sus vasallos, con miradas le rinden homenaje. Y mientras sube al escarpado cielo, como un joven robusto en su edad media, lo siguen venerando las miradas que su dorada procesión escoltan. Pero cuando en su carro fatigado deja la cumbre y abandona al día, apártanse los ojos antes fieles, del anciano y su marcha declinante. Así tú, al declinar sin ser mirado, si no tienes un hijo, morirás.
¡Ve! si en oriente la graciosa luz su cabeza flamígera levanta, los ojos de los hombres, sus vasallos, con miradas le rinden homenaje. Y mientras…
Finalmente data en el abrazo una tonelada de papel sin nombre y tus pies corren blandos ejercicios de mañanas tan viejas de tan nuevas mañanas que ya son el fin del mundo en el infierno desde el árbol no sembrado en el acoso. Inmensos viscerales siguen no recuerdan el camino lo que queda en la mirada que no se ha vuelto loca mi mirada tu mirada nuestra; siguen siguen siguen despilfarro de impulsarse a secas, cruzan los puentes, los parques las veredas, los edificios, pasan cada día la costumbre, las campanas. Sobreviven la carrera, el papel las letras asustadas desde […]
"¿Cómo era Dios mío, cómo era? JUAN R. JIMÉNEZ La puerta, franca. Vino queda y suave. Ni materia ni espíritu. Traía una ligera inclinación de…
"¿Cómo será el encuentro? Descarnados los dos sin tu mirada sin mis labios posándose en los tuyos. Partículas de luz quizá seremos que se atraen…
Esta mañana desperté emocionado con todas las cosas que tengo que hacer antes que el reloj sonara. Tengo responsabilidades que cumplir hoy. Soy importante. Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener. Hoy puedo quejarme porque el día esta lluvioso o puedo dar gracias a Dios porque las plantas están siendo regadas. Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero o puedo estar contento que mis finanzas me empujan a planear mis compras con inteligencia. Hoy puedo quejarme de mi salud o puedo regocijarme de que estoy vivo. Hoy puedo lamentarme de todo lo que […]
¿Cuál del Ganges marfil, o cuál de Paro Blanco mármol, cuál ébano luciente, Cuál ámbar rubio, o cuál oro excelente, Cuál fina plata, o cuál cristal tan claro, Cuál tan menudo aljófar, cuál tan caro Orïental safir, cuál rubí ardiente, O cuál, en la dichosa edad presente, Mano tan docta de escultor tan raro Bulto de ellos formara, aunque hiciera Ultraje milagroso a la hermosura Su labor bella, su gentil fatiga, Que no fuera figura al Sol de cera, Delante de tus ojos, su figura, Oh bella Clori, oh dulce mi enemiga?