Eh vos tatacombo soy yo dí no me oyes tataconco soy yo sin vos sin voz aquí yollando con mi yo sólo solo que yolla y yolla y yolla entre mis subyollitos tan nimios micropsíquicos lo sé lo sé y tanto desde el yo mero mínimo al verme yo harto en todo junto a mis ya muertos y revivos yoes siempre siempre yollando y yoyollando siempre por qué si sos por qué dí eh vos no me oyes tatatodo por qué tanto yollar responde y hasta cuándo
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12,749 poemasCuando nací, sin sol, mi madre dijo: ?Flor de mi seno, Homagno generoso De mí y del mundo copia suma, Pez que en ave y corcel y hombre se torna, Mira estas dos, que con dolor te brindo, Insignias de la vida: ve y escoge. Éste, es un yugo: quien lo acepta, goza: Hace de manso buey, y como presta Servicio a los señores, duerme en paja Caliente, y tiene rica y ancha avena. Ésta, oh misterio que de mí naciste Cual la cumbre nació de la montaña Ésta, que alumbra y mata, es una estrella: Como que riega luz, […]
Zagalejo de perlas, hijo del Alba, ¿dónde vais que bace frío tan de mañana? Como sois lucero del alma mía, al traer el día nacéis primero; pastor y cordero sin choza y lana, ¿dónde vais que bace frío tan de mañana? Perlas en los ojos, risa en la boca, las almas provoca a placer y enojos; cabellitos rojos, boca de grana, ¿dónde vais que bace frío tan de mañana? Que tenéis que hacer, pastorcito santo, madrugando tanto lo dais a entender; aunque vais a ver disfrazado el alma, ¿dónde vais que bace frío tan de mañana?
"Zamira ama los lobos. Yo quisiera ir con ella a buscarlos a las tierras más altas, donde los robledales rojos de Sotillo han perdido sus…
"(cantos menores) (1957) (Por remover su cárdeno tesoro en la ceniza fiel hundí mi mano: en mi mano temblaron ascuas de oro, momentos, sueños, de…
zeñor poeta soy un alma débil con un arma en los dedos tengo libros revistas primos / hermanos / amigos y de vez en cuando leo el diario sí sí entiendo pero acaso no es normal aferrarse a un mal trabajo herirse de vez en cuando decir una grocería agarrar a patadas el televizzzor señor phoeta sé que renegará de mí lo sé cuando viole a su esposa le pida para un trago me vea comprando drogas o me mate un autobús esas cosas tan lejanas a los conversatorios posvanguardistas y contraculturales lo siento no tengo televisión ni radio ni […]
¡Qué hueco tan robado el de este vano cielo que nada al alma pone, ni nada quita al cuerpo!
de arriba abajo o bien de abajo arriba este camino lleva hacia sí mismo simulacro de cima ante el abismo árbol que se levanta o se derriba quien en la alterna imagen lo conciba será el poeta de este paroxismo en un amanecer de cataclismo náufrago que a la arena al fin arriba vanamente eludiendo su reflejo antagonista de la simetría para llegar hasta el dorado gajo visionario amarrándose a un espejo obstinado hacedor de la poesía de abajo arriba o bien de arriba abajo
Amar es coincidir Bajar del autobús y que la lluvia salude con tu aroma Buscar medicamentos y encontrar el botiquín repleto con tus versos Tomar un verso, un beso. Eso acaricia Y sana El desamor es no dar chance a la quietud Es no coincidir en que el amor es tan sólo un sueño
No toleran los dioses la felicidad de los hombres. Perversos, sin duda, bienestar, placer o dicha, que el orden contravienen o desafían la espada o arrancan a los astros sus secretos designios, porque son como antorchas e incendian los templos, hurtándose al arbitrio del resplandor que ciega. Penumbra y vituperio, envuelvan la insolente casta del albedrío; sólo llanto merezca la fiebre del audaz y no encuentre reposo entre vivos ni muertos quien osó sostener la mirada a la luz. Y mientras al dolor el arúspice invoca y bendice al sumiso y al triste agasaja, niega la tierra el fruto que […]
El color del cansancio es gris y tiene la textura del plomo. Pesa el día como el ancla en la arena. La atonía hace indócil la mano cuando viene sin matices la noche y se desea estar ante otro mar, en otra playa. Con la mirada fija tras la raya fugaz del horizonte, es la marea la que trae los ecos de esa vida que se dejó morir en el olvido: de nada vale ya, no se ha pedido otra cosa al destino que la huida, y ésta está aquí, envuelta en el celaje opaco de la bruma:ciego viaje.
No recordamos ya cómo éramos al principio porque con cada día parte un cadáver nuestro a pudrirse en el tiempo. Nuestros mejores esbozos de humanidad futura resultaron apenas artificios de pólvora que ardieron bajo la lluvia de la primera noche, porque aquí la realidad todavía está en guerra con los pájaros e ignora por lo tanto las cristalizaciones de la decrepitud y los tardíos laberintos en que suele extraviarse su mudanza. Y agrueguemos: nunca como estas mañanas estuvimos tan exentos de los envejecimientos del espíritu ni nuestros pensamientos se parecieron tanto a nuestros actos.