Todos los poemas

Explora, filtra y descubre poemas por emoción, tema, longitud o movimiento.

12,749 poemas
Mostrando 12,749 poemas

-¡Afuera, afuera, Rodrigo, el soberbio castellano! Acordársete debría de aquel buen tiempo pasado que te armaron caballero en el altar de Santiago, cuando el rey fue tu padrino, tú, Rodrigo, el ahijado; mi padre te dio las armas, mi madre te dio el caballo, yo te calcé espuela de oro porque fueses más honrado; pensando casar contigo, ¡no lo quiso mi pecado!, casástete con Jimena, hija del conde Lozano; con ella hubiste dineros, conmigo hubieras estados; dejaste hija de rey por tomar la de un vasallo. En oír esto Rodrigo volvióse mal angustiado: -¡Afuera, afuera, los míos, los de a […]

En estos surcos, leves todavía, que desembocan en la comisura fresca y rosada de los labios, ¡cuánta sombra ya se anuncia!, ¡cuánta tristeza que vendrá con su peso a cavar surcos más hondos! No serán tan amargos como éstos que conservan la belleza inocente. No serán tan tremendos como estos pliegues ligeros, atreviéndose a pintar amenazas sobre el lienzo, que adivina impotente su futuro en la crueldad leve de esos surcos, en su inevitable atrevimiento.

"Amor salvaje. ¡Qué bien estás, desgarrándome toda! Amor salvaje. ¡Qué bien estás, amenazando mi vida! Amor salvaje. Qué bien estás, contenido en lo inexplicable.

No preguntó por ti ningún día, salido de los dientes del alba, del estertor nacido, no buscó tu coraza, tu piel, tu continente para lavar tus pies, tu salud, tu destreza un día de racimos indicados? No nació para ti solo, para ti sola, para ti la campana con sus graves circuitos de primavera azul: lo extenso de los gritos del mundo, el desarrollo de los gérmenes fríos que tiemblan en la tierra, el silencio de la nave en la noche, todo lo que vivió lleno de párpados para desfallecer y derramar? Te pregunto: a nadie, a ti, a lo […]

Únicamente por reunirse con Sofía Kühn, amante de trece años, Novalis creyó en el otro mundo; mas yo creo en soles, nives, árboles, en la mariposa blanca sobre una rosa roja, en la hierba que ondula y en el día que muere, porque solo aquí como un don fugaz puedo abrazarte, al fin como un dios crearme en tus pupilas, porque te pierdo, con la tierra que era mía.

Hondo desasosiego en mi quimera es tu querer. El mundo en tu piel es de fuego y en tus ojos, profundo por tí he sido y seré meditabundo. Silencioso buscaba tus pasos en el polvo, el agua, el viento; y en el sueño te hallaba, solamente. Sediento perseguí la estela de tu aliento. Amandote sedienta en su tristeza en flor la llama viva crecía turbulenta; mi frente pensativa te sentía en el tiempo, fugitiva. Eres volcán, tu lava en llamaradas trémulas me hería; y mi ansiedad esclava de la melancolía en su amargura dilatada ardía. Soñaba tu cintura, su delgadez […]

para Julio Pacheco Rivas ¿Dónde están las voces? ¿Qué pasó con la mirada? del amor ¿Qué noticias tenemos? La ciudad vive para sí misma Plazas edificios avenidas objetos sin uso y sin denominación carentes de alguien que los nombre ejercen un señorío parecido a la muerte cercano a la indiferencia y al olvido Un silencio largo de autopista deshabitada se suma al coro de mudeces que aturde restaurantes y mercados La palabra no existe se la comió el color el espacio la luz el peso de la ausencia vuelve sobre sus pasos el tiempo va y viene transcurre solícito marcando […]

“ Piedra como tú ” * esta enlodada piedra de metal/ del tamaño —de una ciruela del Alto Valle -que comparte con la roca gris y los arbustos secos/ las arenas de este territorio -a tus ojos en la distancia tendido/ no recuerda sus orígenes —sin embargo cuando tu boca pronuncia la palabra “meteoro”, fulgirá ella de la fosa profunda de tu voz/ constelaciones numerosas * “Piedra como tú” León Felipe

"¿Adónde fuiste, Amor; adónde fuiste? Se extinguió del poniente el manso fuego, y tú que me decías: «hasta luego, volveré por la noche»... ¡no volviste!…