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Cuatro o seis desnudos hombros De dos escollos o tres Hurtan poco sitio al mar, Y mucho agradable en él. Cuánto lo sienten las ondas Batido lo dice el pie, Que pólvora de las piedras La agua repetida es. Modestamente sublime Ciñe la cumbre un laurel, Coronando de esperanzas Al piloto que le ve. Verdes rayos de una palma, Si no luciente, cortés, Norte frondoso, conducen El derrotado bajel. Este ameno sitio breve, De cabra, apenas montés Profanado, escaló un día Mal agradecida fe; Joven, digo, ya esplendor Del Palacio de su Rey, El hueco anima de un tronco Nueve […]

Resopla el mar como caballo encabritado girando girando salvajemente etéreo sobre las alas extendidas quietas de un águila en planeo. Resopla el mar en un tazón de metal y bailas delicadamente bailas y saltas majestuosamente saltas mágico tártaro viajando a Irkutsk todavía suspendido en el líquido nirvana del vientre de tu madre (¿sabrá el Transiberiano de aquel niño nacido sobre el rodar cansino de sus ruedas entre los bosques y los humosos pantanos del Baikal?) Caminando de Ufa a Leningrado fue tu porte tu soberbio porte ahí una bolsa de obstinación por equipaje las puertas del Kirov de par en […]

I El alba me sorprende leyendo a Thomas Hardy en un camino libérrimo trazado en la imaginación donde gozoso te busco en dirección al cielo, masticando cálidos nenúfares, cálidas flores de ciruelo, las turquesas derramadas en tus brazos, tu placer, tu costado, el estío que transcurre lento para incendiar la sangre del modo más voraz. II Once ocas inmortales en el recinto de la magia, once vasos canopes, sombrío habitáculo como turbador tulipán mojado donde pasa la línea divisoria de la oblación, los días adecuados para vestirme de negro y elevar una oración al cielo, en completa devoción, y arreglar […]

A D. Ignacio I. Gastélum Mejor será no regresar al pueblo, al edén subvertido que se calla en la mutilación de la metralla. Hasta los fresnos mancos, los dignatarios de cúpula oronda, han de rodar las quejas de la torre acribillada en los vientos de fronda. Y la fusilería grabó en la cal de todas las paredes de la aldea espectral, negros y aciagos mapas, porque en ellos leyese el hijo pródigo al volver a su umbral en un anochecer de maleficio, a la luz de petróleo de una mecha su esperanza deshecha. Cuando la tosca llave enmohecida tuerza la […]

El ser resguardando lo verdadero y falso de nuestros espejos, ánimas desolladas por las hendeduras que nuestras sombras van dejando en los muros de calles de bisbiseos escatológicos, de manchas que testimonian tiempos escindidos, yugos floreados en llantos de olvidos; muros y calles, madriguera del ser, anunciación de pasadomañanas que nunca llegaron. El ser, siervo notable que trampea el cerco de la nada, la que resulta escaño en el yerro de los que creyeron en el escarmiento como un paulatino camino hacia la obediencia. El ser y el hombre que aún se cree niño y ve con ojos de daga, […]

Raya, dorado Sol, orna y colora Del alto monte la lozana cumbre; Sigue con agradable mansedumbre El rojo paso de la blanca Aurora; Suelta las riendas a Favonio y Flora, Y usando, al esparcir tu nueva lumbre, Tu generoso oficio y real costumbre, El mar argenta, las campañas dora, Para que desta vega el campo raso Borde saliendo Flérida de flores; Mas si no hubiere de salir acaso, Ni el monte rayes, ornes, ni colores, Ni sigas de la Aurora el rojo paso, Ni el mar argentes, ni los campos dores.

Veo tanta miseria señor tanto dolor tanta muerte injusta adelante atrás a los costados tu gente sedienta hambrienta dolida Son tus hijos dice el libro de los judíos el de las mil adulteraciones y estafas Estoy hecho a tu imagen y semejanza eso es evidente Yo también soy un mal padre.