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Pequeña patria mía, dulce tormenta, un litoral de amor elevan mis pupilas y la garganta se me llena de silvestre alegría cuando digo patria, obrero, golondrina. Es que tengo mil años de amanecer agonizando y acostarme cadáver sobre tu nombre inmenso, flotante sobre todos los alientos libertarios, Guatemala, diciendo patria mía, pequeña campesina. Ay, Guatemala, cuando digo tu nombre retorno a la vida. Me levanto del llanto a buscar tu sonrisa. Subo las letras del alfabeto hasta la A que desemboca al viento llena de alegría y vuelvo a contemplarte como eres, una raíz creciendo hacia la luz humana con […]

Vamos a guardar este día entre las horas, para siempre, el cuarto a oscuras, Debussy y la lluvia, tú a mi lado, descansando de amar. Tu cabellera en que el humo de mi cigarrillo flotaba densamente, imantado, como una mano acariciando. Tu espalda como una llanura en el silencio y el declive inmóvil de tu costado en que trataban de levantarse, como de un sueño, mis besos. La atmósfera pesada de encierro, de amor, de fatiga, con tu corazón de virgen odiándome y odiándote. todo ese malestar del sexo ahíto, esa convalecencia en que nos buscaban los ojos a través […]

Con tu puedo y con mi quiero vamos juntos compañero compañero te desvela la misma suerte que a mí prometiste y prometí encender esta candela con tu puedo y con mi quiero vamos juntos compañero la muerte mata y escucha la vida viene después la unidad que sirve es la que nos une en la lucha con tu puedo y con mi quiero vamos juntos compañero la historia tañe sonora su lección como campana para gozar el mañana hay que pelear el ahora con tu puedo y con mi quiero vamos juntos compañero ya no somos inocentes ni en la […]

Vamos, mujer, dime que mi gusto se perdió, que soy mayor desastre y que no tengo porvenir, ni empleo bueno, ni coche -sólo un triste bonobús-, ni patria, ni raíces, ni orgullo ni ropa, ni dinero ni ambición. Dilo. Ese soy yo.

Vamos, mujer, dime que mi gusto se perdió, que soy mayor desastre y que no tengo porvenir, ni empleo bueno, ni coche -sólo un triste…

"Mi carne para su goce Mi orgullo para su látigo Mi protesta para su cárcel Mi infierno para su edén Mi amuleto para su suerte…

Los trenes pasan a ambos lados de Dios sin arruinar la muerte que lima cada paso. Ausentes de palabra de leyes, de constelaciones caminan lentamente mordiendo las arenas sin pudor. Se anaranjan descienden, almas en pena; después de las campanas anochecen. En la reserva en el gris empedrado bajo el ocre desteñido de las casas no se detienen junto al hambre, pasan. Van los trenes rumiando su dolor marcando el paso sin que nadie logre comprenderlos.

-Hallarás en el bosque mansa fuente que, al apagar tu sed, copie tu frente. Dijo, y le respondí: -No tengo antojos de ver más fuente que tus dulces ojos; sacian ellos mi sed; son un espejo donde recojo luz y el alma dejo… -Escucharás, entonces, los latidos del gran bosque en los troncos retorcidos; o el rumor de la brisa vagarosa que huye y vuela cual tarda mariposa… -Bástame oír tu voz; tiene su acento gritos de mar y susurrar de viento. -Hay allí flores, como el sol, doradas, y otras níveas cual puras alboradas. -En tu mejilla rosa está […]

"""¿Por qué cuando dices Vancouver palideces?"" Agua donde un rostro se diluye imborrable luz en los cristales su transparencia me llama como faro a la…

El vandalismo literario y la casa de las palabras: poca cosa para los que viven solos o a la intemperie, donde son presa fácil de la lluvia, pero nunca más de sus colegas.