"Cuando Silvia al prado sale a divertir, el campo se alegra al verla salir. Jilguerillo hermoso, bello Colorín, dulce Filomena, desde un alhelí le cantan…
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12,749 poemas"Huerta de los repollos, huerta del jiló huerta de la lectura, huerta del pecado, huerta de la evasión, huerta del remordimiento, huerta del escaramujo y…
No es él el que me lleva? Es mi vida que en su vida palpita. Es la llamada tibia de mi alma que se ha ido a cantar entre sus rimas. Es la inquietud de viaje de mi espíritu que ha encontrado en su rumbo eterna vía. El y yo somos uno. Uno mismo y por siempre entre las cimas; manantial abrazando lluvia y tierra; fundidos en un soplo ola y brisa; blanca mano enlazando piedra y oro; hora cósmica uniendo noche y día. El y yo somos uno. Uno mismo y por siempre en las heridas. Uno mismo y […]
Como una cinta de vídeo desgastada por el uso el recuerdo que tengo de ti ha perdido el sonido y algunas líneas. París te cubrió de tiempo, como una nevada de años que borra tus facciones y al pensar en Rue Cambon mis manos se llenan de cenizas que no logro componer y que ya no queman. Seguramente te amé. Mi naturaleza es débil como el verso y, a veces, -perdona-, confundo pasión con fuego, amor con Pablo Neruda. Es mejor olvidar el regreso, dejar que la memoria se pose rígida sobre nosotros. Nuestros labios aún se besan, sin sabernos, […]
Mi tienda siempre fuera de los muros. Mi lengua aprendida siempre en otro sitio. Mi bandera perpetuamente blanca. Mi nostalgia vasta y caprichosa. Mi amor ingenuo y mi fidelidad irónica. Mis manos graves y en ellas un incesante rumor de pen- samientos. Mi porvenir sin nombre. Mi memoria deslumbrada en el amor incurable del olvido. Lastrada en el desierto mi pala- bra. Y siempre desnudo el rostro donde sopla el viento.
Es selva y desierto la playa que encuentra los restos de mi día deslumbrado. «Hombre he sido», dice la Palabra, que ciego me toma y me resguarda de los cristales del sol de las fieras que a todo solitario acechan a mitad del camino.
De noche, cuando desciendas. Pero es inútil, nunca he de volver a donde tú nacías ya con forma de recuerdo. Quizá súbitamente crece la sangre. Crece la sangre hasta mucho más lejos que aquel brazo. Nadie más que la mano desarmada, la tenue palma y este dolor.
"¿Qué puedo hacer con este mar indócil que agita sus oleajes en mi pecho? ¿Cómo se emplea una marea inútil de besos que no encuentran…
Tal vez soy Demódoco y cuento las hazañas de Odiseo O soy Odiseo escuchando el relato del ciego Ya no fui lo que soy El lenguaje me mata ¡Cuidado! ¡Voy a nacer! Digo: nazco Lo repito, nazco Mis nueve libras golpeadas Mi grito que sale directamente de la carne Mi primera y única palabra aprendida Mi nombre La delación y el bautismo hasta esos labios Los dientes rotos que me tiran El prudente mendigo esquivándome ¡Tanta, tanta elocuencia! Cuatro alfiles que me acosan, blanquísimos, pero untándose mi sombra Mis pasos que abren tumbas Yo mismo que corro despertando muertos y […]
Soy montañés y lo digo porque montañés me siento. Madre: mirando uno el mar de cerca se sueña lejos. Parece que el agua tiene la luz de todos los puertos. Y en cada puerto hay un barco que nos lleva a mares nuevos. ¡Cuánta nostalgia de ti y de la aldea yo tengo! Nostalgia de ver azul de colinas en invierno. De mirar verde en los valles y mirar niebla en los cerros. De beber agua en cascadas. De cortar el maíz tierno. De seguir con los rebaños. De ver nacer los luceros. Madre: los pájaros llaman a la puerta […]
"¿Adónde voy después de la renuncia? Sin tus ojos sin los hijos sin el árbol de mi patio sin mi perro sin un nombre ni…
SI pudiera llorar de miedo en una casa sola, si pudiera sacarme los ojos y comérmelos, lo haría por tu voz de naranjo enlutado y por tu poesía que sale dando gritos. Porque por ti pintan de azul los hospitales y crecen las escuelas y los barrios marítimos, y se pueblan de plumas los ángeles heridos, y se cubren de escamas los pescados nupciales, y van volando al cielo los erizos: por ti las sastrerías con sus negras membranas se llenan de cucharas y de sangre y tragan cintas rotas, y se matan a besos, y se visten de blanco. […]