El verdadero mérito de muchas acciones consiste en saber esperar. Saber esperar es, en muchos casos, uno de los grandes méritos de ser hombre. Es preciso especializarse en esperar un turno, un día, una escena, el momento. Entretanto, esperar. La gente pasa. Es preciso seguir esperando. El pensamiento persigue a la voz que atravesó la tarde o al sonido de unos pasos que se acercan, se paran, vacilan y, por fin, se pierden. En la espera se sueña, se alargan amores, se manosean recuerdos. Una historia progresa a fuerza de desechar posibilidades que juntas serían otra historia. Es posible vivir […]
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12,749 poemas¡Salud a tío Coyote, el animal Quijote! Porque era inofensivo, lejos de la manada, perro de soledad, fiel al secreto inquieto de su vida engañada sufrió el palo, la burla y la patada. Fue el más humilde peregrino en los caminos de los cuentos de camino. Como amaba las frutas sazonas, las sandias, los melones, las anonas, no conoció huerta con puerta, infranqueable alacena, ni propiedad ajena, y husmeando el buen olor de las cocinas cayó en la trarnpa que le tendieron las vecinas de todas las aldeas mezquinas y se quedó enredado en las consejas urdidas por las viejas […]
Besitos y mordisquitos en las orejitas era lo que escribíamos al final de unas postales no tan obscenas como horteras, también en los hociquitos y Viva el Mejillón Peludo cuando las enviábamos a niñas adorablemente estúpidas y Gola Pola Amapola qué tal las misiones en Angola o de mayor yo también quiero ser cura si iban dirigidas al gris colegio horrible, besitos y mordisquitos o cabramozabigote! en la época de la continuada borrachera que un estómago medio buzón medio prodigio aún digería, besitos, mordisquitos y no sé por qué ahora también recuerdo ininterrumpidos veranos y sobre todo a Javier borracho, […]
Juntos los dos reímos cierto día… ¡Ay, y reímos tanto que toda aquella risa bulliciosa se tornó pronto en llanto! Después, juntos los dos, alguna noche, reímos mucho, tanto, que quedó como huella de las lágrimas un misterioso encanto! Nacen hondos suspiros, de la orgía entre las copas cálidas y en el agua salobre de los mares, se forjan perlas pálidas!
I Hay que destruirse. Incendiarse. Romper con los recuerdos. Asaltar el crepúsculo. Robar la rosa extraña del jardín. Vivir en la violencia y no en el gris. Convertir el tiempo en pasión, hiedra sutil devoradora. No huir jamás de la mujer ni de la poesía, difíciles, pero reconfortantes. II Sea densa la palabra: piedra sobre la que se puede edificar, no arena para la flor inútil. Dócil muerte, al acecho. Látigo sobre el silencio. Doncella infiel en primavera. Vino para la noche ciega. Ventisca y fuego en el hogar. Leve luz sobre la letra impresa. Idea que penetra más allá […]
NO ES BONITO el lenguaje, es tortuoso en su diafanidad de niebla, alondra en el pináculo del miedo, a la vista de todos. No es…
"Cuando dejamos estas ciudades Que parecen bellas y neutras Con sus delgadas columnas Con sus rectas conquistadoras Con sus chimeneas de fe Con sus gigantes…
Esta noche la luna no quiere que yo duerma. Esta noche la luna saltó por la ventana. Y, novia que se quita su ropa de azahares, toda ella desnuda, se ha metido en mi cama. Viene de lejos, viene de detrás de las nubes, oreada de sol y plateada de agua. Viene que huele a besos: quizá, esta misma noche, la enamoró el lucero galán de la mañana. Viene que sabe a selva: tal vez, en el camino, la curva de su cola rozó con la montaña. Viene recién bañada: acaso, bajo el bosque, al vadear el arroyo, se bañó […]
Entre pordioseros vestidos de mariposas, y piojos traídos del Himalaya, contemplo el vuelo del vendedor de ensueños y huevos mágicos. Hay una parca rodeada de flores, un asesino, una piedra escarlata, y yo, pobre, cubierto de manchas de resina, compro un pájaro en medio de la tormenta, un ave de pecho seco, como el mío. Quiero escuchar su trémula voz de difunto, su quimera en mi habitación, su madrigal de hueso; sentir cómo se quema su plumaje, mientras me agito en los escombros del sueño, y levantarme a gritos, como si me hubieran desenterrado, los ojos puestos al revés, bajo […]
"A Pedro García Batalla Pasa la página final y se remueve. Apoya el tomo, despacio, sobre la manta que cubre sus rodillas. Meditabundo, mira las…
"Ninguna noche ha sido como anoche, Neruda, para ti; ¡los tibios besos que te ofreció Matilde, ya dormida en el camino largo de tu pecho!…
La emoción tira de nuestras almas. El corazón se nos abre para amar mejor. Sentimos todo el cielo latiendo en nuestras manos. Una llovizna de recuerdo humedece mi alma. ¡Es tan dulce sentirse morir por dentro poco a poco!