Cuando muera seré japonés de digna figura bajo el manto o un albatros de rotas alas Seré un romo silencio de bordes finos una lluvia de ceniza en Sydney un alcatraz gobernando el mundo cuando yo muera Cuando ella muera, mi bestia negra en la espuma negra de sus 36 será un engrane de titanio un lamento murmurado a gritos o un tirio a mitad del báltico será una ortiga que llora el relámpago Cuando muera Dios, si es que hubo dios será un edificio en llamas un ángel de alas pequeñísimas cayendo una fronda de raíces enanas Cuando muera […]
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12,749 poemasComo la brisa que la sangre orea sobre el oscuro campo de batalla, cargada de perfumes y armonías en el silencio de la noche vaga, Símbolo del dolor y la ternura, del bardo inglés en el horrible drama, la dulce Ofelia, la razón perdida, cogiendo flores y cantando pasa.
"Espinosos retumban los ecos del pasado. Reiteran a sabiendas mi dolor. Nutro fertilidades para no agonizar masticando ahogos de tristeza, y tomo mi escafandra: este…
mi mensajero puso girasoles para el vértigo de las abejas en la jarra violeta puso girasoles de luz amarilla. se los robó a Van Gogh a la vírgenes a las sombras puso girasoles para bañar por las noches mi cuerpo y las flores son cosas extrañas seres turbulentos entran como finas agujas a hincar el corazón se instalan en los precipicios y calman la locura. mi mensajero trajo la soledad en la boca de un girasol cortado y sus ojos sus pétalos y los tallos son húmedos como la tarde en que un muchacho vino a entregarme lo único que […]
Hay tardes que tienen gris la mirada. En ellas las preguntas solo obtienen silencio. Un mutismo perseverante está cincelando la piel de ausente reencuentro tan…
-Por vos, mi pobre inocente, vendrá un día la montada… -La montada ya no existe; no empieces con tus macanas. -Da lo mismo, ya me acuerdo, le dicen la guardia urbana pero igual, a garrotazos, harán charque de tu espalda. A arrancarte de este rancho un día vendrá, sin falta. -Y yo les daré un buendía con este cabo de nácar. -No te hagas ilusiones. ¡No te servirán de nada, hijo mío, esas sonseras que en la cabeza te bailan! -No es cierto, mamá, en el mundo la nueva idea está en marcha. -Soy una pobre burrera con mi burro […]
Invierno, viejo amigo, se apaga ya tu pipa; el humo de la niebla me invade la nariz. Un lácteo sol, con tierna maternidad, disipa la hiposa tos del humo que da la bruma gris. Paterno sol de leche, la nata de la bruma flota en la fresca fronda de un árbol y, todo es una plenilunaria palpitación de espuma que invade en liros sacros la gracias de tus pies. De pronto sobre el arco de las frentes, la altura joven de toda herrumbre se pone a estar feliz. Con el rostro azulado después de la rasura mi viejo amigo explota […]
En la primavera conociste a la niña Clara. Ella jugaba dentro de una jaula con los címbalos y el armonio que la escoltaban desde su nacimiento. De los címbalos partía la ráfaga que corta los glaciares. Del armonio brotaba El Intervalo del Diablo , que al transformarse en burbuja iba de las guirnaldas de yeso a los enigmas de raso y de las margaritas enrojecidas al temblor de tus años. Desde ese instante se azufraron las fuentes y tu risa tuvo la forma de los labios de la niña Clara, del corazón maduro de la niña Clara, de la gracia […]
qué sabes tú de trepanarme, reno donde no estás mis huesos crujen y granizan sin mordaza donde no estás relincha un río hacia mis muslos y es fresca la lechuga que lo acoge no te he olvidado pero otros ojos son panteras en el agua otro es dragón y daga otro es presa de mi caza qué sabes tú, reno inútil quédate mejor entre las reses
Se llamaba María todo el tiempo de sus 17 años, era capaz de tener alma y sonreír con pajaritos, pero lo importante fue que en la valija le encontraron un niño muerto de tres días envuelto en diarios de la casa. Qué manera era esa de pecar de pecar, decían las señoras acostumbradas a la discreción y en señal de horror levantaban las cejas con un breve vuelo no desprovisto de encanto. Los señores meditaron rápidamente sobre los peligros de la prostitución o de la falta de prostitución, rememoraban sus hazañas con chiruzas diversas y decían severos: desde luego querida. […]
A Rosamel del Valle Vienes y ves un tiempo blanco Sin embargo sin lobos de diáfana estructura Abriendo los muebles donde los recuerdos estudian Y el viento pasa de dos años y miedo. Los nuevos sepelios viajan por las carnes del mundo Afilada quietud palabra con bordes de cabeza El amor cae gota a gota al fondo y el fondo Es recia mirada de pozo que niega Su aire La viva humedad del sueño donde los ojos Zumban. Vienes y ves a los amigos del tiempo A los que hacen del tiempo su muerto preferido Y los que tantean la […]
De chica, yo quería pertenecer al cuerpo diplomático. Apenas pude, redacté una larga solicitud de empleo. La guardé bien doblada en un sobre oficio americano y anduve por ahí buscando a quien pudiera dársela, a quien pudiese ofrecerme, oficialmente, un cargo autorizado, permanente, de embajadora. El sobre se me ajó y la solicitud envejeció inevitablemente. Y ya no preparé solicitudes porque entendí hace tiempo que no hay empleador para quien quiere ser embajadora del viento, de la lluvia, de los pájaros, de las cosas que son o que no han sido, del tiempo que se aferra en seguir mientras nosotros […]