Desconcertado es el tiempo porque sus atardeceres caen en esta laguna donde las garzas vuelan. Otras aves desgarrarán el pecho de la aurora. Una mujer se viste y se desviste con sus ropas de verano. Pariente de sí misma en el espejo, enemiga del frío, húmeda cicatriz donde me hundo, evoco su cintura, los ardientes metales de sus nalgas. Desconcertado el tiempo se acurruca en este anochecer de Villahermosa.
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12,749 poemasMago de espina seca astrada medialuna bajo el carmen perfecto vio dos mañanas de fuegos azules ardiendo entre cristales sabios el amor lejos siempre de la sabiduría más calor, más agua verde, amenazando qué estirpe religiosa tras la cortina el pasillo laberinto el silencio y la letra creció el humo y nació la piedra la virtud.
Un pájaro con un cajón en la boca. Un galeón de oro tripulado por ratones blancos. Un pez que cuando nada a dos aguas desgarra (el casco de todos los barcos. Una hora de nuestra vida que no lograremos recordar. Una botella de whisky vacía con la lengua de un náufrago. Una palabra que no podré decir cuando me vaya. Un vagabundo durmiendo bajo un puente. Un barco cuya tripulación no conoce el mar. Un error que volverás a cometer. Una fantasía homosexual que te obsesiona. Un verdugo aterrorizado afeitándose con una navaja (frente a un espejo. Un vagón del […]
Dos mujeres bajo la luz conversan cinturón de plata ciñendo nadie habrá entre plata y piel dos mujeres conversan bajo el abanico dorado del aire palabras similares para cinturón y piel ‘nadie como el oscuro’ bajo la luz conversan y de lo cierto incierta palabra dará testimonio dará una hermana muerta envuelta en el collar de sus ojos cuando acuerden será sobre algo que no existe las dos mujeres que conversan abren en el aire del dorado abanico a ese nadie que plata y piel transita buscando no repetir lo irrepetible simulaban siempre otra existencia la que era otra y […]
a José Carlos Becerra (México 1937-Brindisi, Italia, 1970) UNO Una vez más frente a frente. Pero ahora el miedo ha quitado de las palabras el ropaje de las palabras y ahora las palabras, pero no las palabras, son palabras finalmente, y no aquéllas. Hay mucha exageración en todo esto y una pequeña parte de verdad, ‘tengo ciertos miedos que pertenecen al futuro’. No se halla nunca el comienzo y es tan difícil terminar. Un poema quisiera extenderse como un pecado nuevo, siempre insuficiente. ¿Para quién se escribe? La ficción comienza antes del primer acto, antes de entrar en la sala […]
Como operación delicada que es, los poetas comienzan a roer la realidad con tal delicadeza [e inocencia que nadie, juraría, creería que eso es lo que [sucede. Se desmontan los mecanismos del pensamiento. La orfebrería mental se desvanece. La realidad se aleja del corazón. Desaparece el [placer. (Otra manera de verlo: el mundo se aleja de los hombres porque el mundo los sobrepasa en inteligencia, veut dire: la Tierra piensa.) Se destruye la tapa de lo razonable: el cerebro estalla. Entonces la vuelta de tuerca, el golpe de efecto, retroceso para la ironía: se ha ido, se ha ido, repite […]
El hombre que yo era empeñado en demostrar la imbecilidad de vivir la piel desnuda flor seca ambulaba por el mundo. Tomaba un ritmo del aire, una flor del éxtasis en el placer caía en el humo. La flor de la hez de la palabra. El hombre que yo era – hilo de espuma vuelto de la aniquilación de sí como un viento en el humo se observaba en el espejo de la soledad del hambre. Observaba la flor pálida de un rostro caído observarse, triste y aburrido, en el espejo vacío. Encorvaba la pluma del aire como una garza […]
Con la crin torneando la voluta de aire sobre la que nos posábamos. Ala corta para el infortunio, la desproporcionada sed de cada mañana. Solo como una flor en el desierto de piedra dejaba estar las horas a mi lado, no buscaba, en la parquedad de esos instantes vislumbré la vida. La vida, la vida de ojos ciegos, de lucidez radiante. Con la mueca del gesto grave, triste, alisaba el espejo sobre la pared de mi rostro, respiraba hondo el espíritu regresaba a mi cuerpo desde lo crudo. Abría lo abierto y cerraba lo cerrado. Debajo de lo que simulaba […]
Abril ha llegado con el atraso de las hojas el susurro del arco en la vena de la medialuna la cabeza que arde en el eco del infierno. Si llegas a saber quién soy o esperas que te nombre entre tanta ruina pondré un beso en el nadie que se existe. Partida en mi deseo, cereza de carne, la que me nombra en mí es la muerte en el espejo lo nocturno que roe la palabra en el espejo muriendo. Y desnudamos la piel, la horca del que pende de la aurora y del sueño
Un país donde el mar y la carne fueran un [templo donde el cuerpo y el agua al unirse donde la partición de los ojos enamorados dieran luz a un palacio inmenso Un pájaro de lunas abiertas, ensangrentado, desatara el inusitado fervor la baraja de lo Inesperado saltando como un [ácido dieran luz a un palacio inmenso La transpiración del mar este alcohol la fiebre que bordea los espejos la risa inocente como un aullido dieran luz a un palacio inmenso Una mariposa negra desde el abismo del techo una araña crucificada que canta su sombra insecto cuerpo, sacromonte dieran […]
¿Dónde hay un cuerpo para habitar? Estos tristes duos no significan el amor, solo la parte que sobre de cada uno. ¿Dónde un cuerpo abierto en lo estrecho? ¡Entramos a las ciudades con maletas vacías, arrojamos el corazón al fuego de la incertidumbre! ¡Somos espuma seca, navaja sorda, pirañas del cerebro! ¿Dónde tu cuerpo cayendo por la arena levantando el alcohol del dolor sobre los pies borrados del viento? ¡Fijación del deseo, gato perdido! El mar no borda el pecho de los locos, tampoco borra nuestra sed ¿y el amor mueca imbécil no no no? El mar nos rodeaba de […]
A la ausencia, al olvido, a la nostalgia mi corazón les pone letra y música de tango algunas noches, tú lo sabes: veinte años no es nada. Aunque, a las claras, bien sabe a quién engaña pretendiendo engañar, como a un necio, a la tristeza.