Regálame un beso de tus labios que me haga vivir y me emocione, pero que no sea como el de Judas que me pueda mentir y me traicione. Un solo beso yo te pido con el néctar que brota de tu boca, que despliegue mi ser y mi sentido cuando sienta tu piel que a mi me toca. Que sea un rico beso apasionado que se una a mis labios suavemente, que me sepa a turrón azucarado y me quede gravado eternamente.
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12,749 poemasVeo tu sentimiento a través del cristal de tu ventana, que abriste en la mañana para ver salir el sol. Veo tu pasión a través del ojal de tu vestuario, que escogiste del armario para lucirlo hoy. Veo tu amor a través de tus escritos, que los haces tan bonitos para que los lea yo. A través de las cosas yo a ti, puedo verte, porque eres tú mi suerte y porque eres mi razón.
No estoy triste porque ya te vas pues me dediqué a quererte, unidos y abrazados más y más haciendo nuestro amor más fuerte. Acaricie tus suaves manos y bien besé tus tiernos labios contemplé tus lindos ojos negros y vi contigo el pasar de los años. Me entregué a tu terso cuerpo me dediqué a quererte, y ese fue mi gran acierto: estar contigo hasta la muerte.
Madre, que portas al Hijo, ¡Madre! Nos descubrimos ante Vos, reina de la Vida. Todo el pueblo de Granada está contigo. Contigo y con los versos poblados de Evangelio. ¡Tú eres la llena de poesía! El verso más níveo y el universo más nieve. La rosa más rocío y el rosal más enrojado. El jardín siempre vivo y la Vida en la vida. Madre, que portas al Hijo, ¡Madre! Nos arrodillamos ante Vos, reina de la Luz. Desde tu inmaculado y purísimo manto descúbrenos la gracia del cielo y danos la paz en donación, ante el diluviar de tormentas y […]
La acogida, el amor, y el servicio al niño, nota distintiva de las familias cristianas. (Juan Pablo II.- Exhortación apostólica postsinodal Familiaris Consortio, noviembre de 1981) Los niños del mundo pobre, se les recluta para ser escudos, se les arma para ser guerreros, se les adoctrina para ser leones, y a cambio de pan, reciben odio, que les mutila la sonrisa del alma. Los pobres niños del mundo rico, abandonados a sí mismos y a sus instintos del vicio, viven tan ociosos como vacíos, entre computadoras que hablan, pero no sienten, en una casa donde los padres viven cada uno […]
Quise medir el amor con los labios del mar, y el mar me bañó de versos con los labios de tu boca. Tu boca es el olvido del yo y la memoria del alma que se funde y se confunde. Porque el amor es la necesidad de salir de uno mismo y de entrar en el otro como luna en la mar. Y el mar con el amor es un poema de vida, en busca de soles y de sales, un aire de rosas en llama. Una llama que se enciende con los ojos del alma, que crece con los […]
Vivir el día a día, y en el día vivir: cortés en las formas, gentil en el fondo; para donarse a la existencia y darse vida en la vida. Haré una buena acción y no lo diré a nadie y no lo echaré en cara y no diré sí, sí tengo que decir no. Nada de prisas ni de pausas, y si muchas risas y rosas, para que el amor tenga su poso de paz, al igual que el cauce del río, rimas que donen aire. Que la risa es para el mundo lo que el beso del sol para […]
Digo que la paz se reduce al respeto de los derechos del hombre y se somete a la devoción de que nadie es más que nadie y de que nadie es menos que nadie y de que todos somos alguien. La paz se reafirma en el amor, previo firmar la consideración de adoptar una actitud de diálogo y una aptitud de poeta. Porque el poeta es la transmisión del yo, se ratifica siendo para los demás, lo que se es para uno: un valor sin fronteras y un frente sin valor de mercado. Porque la paz no se puede construir […]
Toda acción bélica es abusiva, por la reacción de odio que genera, por su terror, bandera que abandera, por el desamor de llamas que aviva. Toda intriga bélica es revulsiva, crea mal y repele alma sincera: es necio modo de humanizar fiera, de amparar derechos de forma altiva. Pido ser y actuar como el aire terso. Ninguna guerra es justa, todas llanto, rematan la quietud del universo. Porque la paz, el más sublime canto a la existencia, mar de amor inmerso, verso es de libertad, beso de santo.
I Todos pedimos más, más ley, todos pedimos más, más orden, mientras todos tratamos de burlar la norma y eludir el cumplimiento. II Tenemos leyes para todo, menos la ley de la palabra. Aquella que no se casa con nadie, si no es lo justo. Nos apuntamos a juzgar al vecino, sin antes juzgarnos a nosotros mismos. Somos así, la ley sin ley. III Ante leyes injustas, recomiendo el fuero de la conciencia. Ante conciencias sin ley, encomiendo sembrar poesía. Que tras la siembra del verso, brota el amor. IV La ley más que mandar ha de mondarnos la piel […]
En la justicia justa, sólo vive la gesta de la paz. Nadar en armonía, sin vencedores ni vencidos, es el más cálido concierto a la concordia y el más sublime ensamblaje justo. El hombre tiene hambre, hambre de ley natural ante tanta ley sin ley a la justicia social, necesidad de vuelo, ansiedad de verdad, frente a tantas necias necedades.
Estas son tres formas elementales de la experiencia de Dios y de la relación con Dios; nosotros vivimos por obra de Dios, ante Dios, y podemos vivir con Dios» (Gerhard Ebeling, «Sui Salmi», Brescia 1973, p. 97). A Dios hay que buscarle en el verso de la vida, en la vida sigilosa y en los latidos del alma. Dios se halla en la pureza del cielo y en el culto a la verdad más nívea, y en la luz más etérea del eterno y cautivo verso. Porque… por amor, Dios creó al mundo, y del mundo es su Señor, manantial […]