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"Miré a la dulce niña del pasado con piel ansiosa y con el ojo puro, dibujando su forma contra el muro donde el amor la…

"La cópula es un árbol loco y triste donde florece repentinamente esa nada que se esparce desde la carne hasta la piel y el grito.…

El bien irreparable que me hizo tu belleza y la felicidad que se llevó tu piel son como dos avispas que tengo en la cabeza poniendo azufre donde consevaba tu miel. ¡Cambió tanto la cena! Botijas de tristeza en vez de vasos de alba tiene hoy este mantel y aquel fervor, espero esta noche a que cueza para servirme un plato de lo que queda: yel. Rara la mesa está: La miro con asombro, como y bebo extrañeza y horror y absurdo y pena. Se acabó todo aquel milagro alimenticio tras un postre espantoso me levanto y te nombro que […]

Ha caído mi voz, mi última voz, que aún guarda mi nombre. Mi voz: Pequeña línea, pequeña canción que nos separa de las cosas. Estamos lejos de mi voz y el mundo, vestidos de humedades blancas. Estamos en el mundo y con los ojos en la noche. Mi voz es fría y sucia como la piel de los muertos.

Debiste haber cumplido años hoy y ya no estás, para tu bien. Guardo tus palabras y tu postrera ansiedad por mi destino, porque la historia no te permitió vislumbrar este momento, mucho menos comprenderlo. El juicio ya fue dado. te cuento que conservo para mí sola tu amor generoso. Tu mano en la cuchara dándole el último desayuno al nieto, haciendo más ligera la pesada atmósfera de la despedida. Cada uno en su lado, como dos caballeros antiguos y nobles abrazándose, antes el duelo final, fatal.

Suspiros tristes, lágrimas cansadas, Que lanza el corazón, los ojos llueven, Los troncos bañan y las ramas mueven De estas plantas, a Alcides consagradas; Mas del viento las fuerzas conjuradas Los suspiros desatan y remueven, Y los troncos las lágrimas se beben, Mal ellos y peor ellas derramadas. Hasta en mi tierno rostro aquel tributo Que dan mis ojos, invisible mano De sombra o de aire me le deja enjuto, Porque aquel ángel fieramente humano No crea mi dolor, y así es mi fruto Llorar sin premio y suspirar en vano.

Vos mayor en hermosura, yo el mayor enamorado; vos mayor en el estado, yo mayor en la tristura; vos sin pena y sin dolor, yo corrido de fortuna, que por vuestro gran valor como en todo sois mayor, distes más bravo dolor a mi vida que ninguna.

LLEGASTE a mí directamente del Levante. Me traías, pastor de cabras, tu inocencia arrugada, la escolástica de viejas páginas, un olor a Fray Luis, a azahares, al estiércol quemado sobre los montes, y en tu máscara la aspereza cereal de la avena segada y una miel que medía la tierra con tus ojos. También el ruiseñor en tu boca traías. Un ruiseñor manchado de naranjas, un hilo de incorruptible canto, de fuerza deshojada. Ay, muchacho, en la luz sobrevino la pólvora y tú, con ruiseñor y con fusil, andando bajo la luna y bajo el sol de la batalla. Ya […]

Caigo sobre tu orquídea virgen. De polen estelar tienes los pómulos cubiertos. Alguien dijo que habías muerto para el canto y en realidad comienzas a vivir. Hoy el frío mundo te gozará en el sueño del salmista. Desde tu rostro el cielo crecerá más hondo y el hombre sentado en tus rodillas meditará y soltará una lágrima indefensa.

Muerto se quedó en la calle con un puñal en el pecho. No lo conocía nadie. ¡Cómo temblaba el farol! Madre. ¡Cómo temblaba el farolito de la calle! Era madrugada. Nadie pudo asomarse a sus ojos abiertos al duro aire. Que muerto se quedó en la calle que con un puñal en el pecho y que no lo conocía nadie.

A Rafael Pimentel Ya la provincia toda reconcentra a sus sanas hijas en las caducas avenidas, y Rut y Rebeca proclaman la novedad campestre de sus nucas. Las pobres desterradas de Morelia y Toluca, de Durango y San Luis, aroman la Metrópoli como granos de anís. La parvada maltrecha de alondras, cae aquí con el esfuerzo fragante de las gotas de un arbusto batido por el cierzo. Improvisan su tienda para medir, cuadrantes pesarosos, la ruina de su paz y de su hacienda. Ellas, las que soñaban perdidas en los vastos aposentos, duermen en hospedajes avarientos. Propietarios de huertos y […]