El escritor está solo solo ante él solo ante el mundo solo ante la persona que ama Esto último lo aterra ¿cómo solo? Trata de poner en orden sus pensamientos -la persona amada tiene los ojos color miel- El escritor tiene un gran miedo ¿qué diferencia este amor del otro? -la persona amada lo mira desde el fondo de sus ojos- El escritor está aterrado El amor blande su arma contra un niño
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12,749 poemasTe conocí de rojo, terciopelo que un hombre deseaba acariciar. ¿Cuándo olvidaste los cordeles del verano? -Pescabas peras pequeñas con la boca luego de arrojarlas al río y el mundo era agua fresca- Tenues abanicos te protegen de los primeros peldaños que nunca pudiste inventar. Ya no escuchas. ¿Cuándo fue el comienzo del retiro? A veces cantas. Todos creen que estás. Atraviesas el Océano acompañada de una esperanza trémula que ya das por perdida.
"Antigüedad mujer hermosa con ojos pompeyanos que lleva cestos de sombra hasta las viñas Mar que se mira en un espejo y se serena antes…
soy un álgebra confusa un sabio tirado en la esquina bebiendo su química de quemadura soy el espectro, alado que hiere las hojas con una punta (es el AVISPÓN AZUL que ama las margaritas como loco y suspira en su triste embudo invocando a musas y duendes para el verano)
"Vuelvo a la punta de una palabra tuya cualquiera que rescate lo que olvidé de una copa derramada en la piel de la esperanza del…
Como un gigante ciego levanta el mar sus brazos cargados de esmeraldas chorreantes al cielo indiferente Círculos de gaviotas se agitan en el aire piensan sin duda huir al interior El viento muerde las banderolas gira enloquecido en torno a los cordajes y una luna muy pálida se borra lentamente sobre un rumor de árboles Y yo que voy por este largo paseo de la playa muy cerca de la arena con el mar de tu pelo temible ondeando allá lejos con las negras gaviotas de tus ojos venga y venga a gritar sin otro pensamiento que irse de mi […]
"Aquí empieza la historia. Fue una noche en que se habían puesto las palomas más blancas, más tranquilas. Como siempre salí al jardín. Alrededor no…
(20 de septiembre de 336 a. de J. C.) A veces pude llamarte Maestro. Olías a barro sudoroso Aquellas tardes ennoblecidas Por el humo del sacrificio. Te pregunté por el destino Y tus ojos chocaron Saltando chispas. Mi mente debe ser Una gran hoguera. Filipo el desgraciado me dijo: ‘Busca hijo mío Un reino igual a ti Porque en Macedonia no cabes’. Yo te digo a ti Oh sabio Un discurso no vale más que una razón. Ya ves en cambio Cien ciudades siempre valdrán Más que una. ¿No reconforta la nueva máscara de esta gira la fijeza de tus […]
…Ya estoy al margen. Lejos. Subido en las montañas de mi sangre. Aquí arriba, ¡y de pie! No necesito nada. Ríos, bosques, barreras -fronteras-de glaciares y volcanes (de sueños y desprecios voluntarios) me separan de cuanto no soy yo: una garganta libre. (Hospital Penitenciario, ‘Yeserías’, Madrid, y Penal de Burgos, 1952)
Y quien se rinde al sueño de luchar contra un ángel ¿cómo verá a los otros?, ¿con qué desenvoltura irá pagado y andará descubierto entre los hombres sin verdugo posible ni horizonte bastante? ¿Y cómo luego dormirá entre su amante y su tarea, para volver mañana a la soberbia de su acabamiento, si en nadie se conoce, si desconfía de su vaso claro y se avergüenza de su sed oscura?
"El frío de un terrón de azúcar en la lengua de una taza de té de un pan que salta en rebanadas sangrientas. El oficio…
En la cumbre de mis ansiedades Se va tejiendo un volcán de orugas. Las telarañas inquietas Se mecen en tu ausencia. Y tu corazón de alas, Ignora cuándo vendrás. La soledad es un batir ardiente, Que se arrastra en las madrugadas, Manchando una alfombra De lívidos pensamientos.