Abejaruco. En tus árboles oscuros. Noche de cielo balbuciente y aire tartamudo. Tres borrachos eternizan sus gestos de vino y luto. Los astros de plomo giran sobre un pie. Abejaruco. En tus árboles oscuros. Dolor de sien oprimida con guirnalda de minutos. ¿Y tu silencio? Los tres borrachos cantan desnudos. Pespunte de seda virgen tu canción. Abejaruco. Uco uco uco uco. Abejaruco.
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12,749 poemasEl beneficio de efigie no lo era (ni detrás de las madréporas el estruendo en su otero otra vez) y tú, estados de ti por la tundra, a traer sargazos con quien goza (casi como del cielo saliéndote) en esa la vez cuando un botón si tocan la verdad y por boreal hasta el último abeto que la ve. En el tiempo detenido delante la carnada daba al alma como ejemplo, el silencio salva a la sabiduría y deja de preguntar. Mientras llueve en el jardín de los rivales, la albahaca bañada por la soledad de los símbolos aguarda alegres […]
Juegan, juegan. Agachados, arrugados, decrépitos. Este hombre torvo junto a los mares de su patria, más lejana que el sol, cantó bellas canciones. Canción de la belleza de la tierra, canción de la belleza de la Amada, canción, canción que no precisa fin. Este otro de la mano en la frente, pálido como la última hoja de un árbol, debe tener hijas rubias de carne apretada, granada, rosada. Juegan, juegan. Los miro entre la vaga bruma del gas y el humo. Y mirando estos hombres sé que la vida es triste.
"Mira los aires, alma solitaria, alma triste que sola vas gimiendo. Asciende, sube. Amor te espera. La cima es alta. Escaso, el aparejo. Aleteante, temblorosa…
Dialogar mal que bien cada mañana con Cicerón y César. Descubrir el amor bajo la sacra especie del junco más flexible y la melena al viento mientras las olas mueren en la playa y es una fuga el tiempo, trepidante de twist quisiera ser y quiéreme muy fuerte amor. Tener sólo presente -sin memoria ni fábula: perfecto- como una joya inquieta entre las manos. (Allá fuera las calles de Madrid se cubrían de silenciosa nieve y yo enterraba el año y estos ojos en aquellos contrarios que no lo parecían de tan así que eran.) Ser yo mismo y no […]
nos movemos en el aire del soliloquio en la jaula de bejucos con fiera a bordo y tití grita que grita para que no le hagan mala cara y lo dejen irse hasta la copa del árbol a gritarle obscenidades a las cotorras en legión y guacamayas haciendo una fiesta de colores para que los ojos no se olviden del cielo y del arte del vuelo en las grandes esferas de transparencia y viento de oro con briznas que son golondrinas que son cartas de amor que son canciones de un niño extraviado en la inmensidad de un relámpago mientras […]
"A filo de la luz siempre hacia adentro debajo del torrente subterráneo en el espejo cedido por la claridad fundirse con los sueños abandonar el…
Cómo llenarte, soledad, sino contigo misma… De niño, entre las pobres guaridas de la tierra, quieto en ángulo oscuro, buscaba en ti, encendida guirnalda, mis auroras futuras y furtivos nocturnos, y en ti los vislumbraba, naturales y exactos, también libres y fieles, a semejanza mía, a semejanza tuya, eterna soledad. Me perdí luego por la tierra injusta como quien busca amigos o ignorados amantes; diverso con el mundo, fui luz serena y anhelo desbocado, y en la lluvia sombría o en el sol evidente quería una verdad que a ti te traicionase, olvidando en mi afán cómo las alas fugitivas […]
"Subo. Bajo escalones. Pero esta angustia atrancándoseme en la piel como una cremallera rota, tampoco cede al sudor. Y ya todo el sueño es un…
https://www.poemas-del-alma.com/genaro-ortega-gutierrez-hilos-cabellos-tejido.htm
Tú vuelves en la espuma del torrente, cuando el sol gira sus raíces al fondo de las aguas. Tú vuelves en las noches de niebla, cuando la vida persiste junto a la ventana en las gotas de llovizna. Salpicada de ríos lejanos, tú vienes de la voz más antigua de la tierra. Y en los más anchos litorales la voz del viento recogió tu nombre. Presencia de mar en expresión de olvido, hoy tuve entre mis manos tu extraña sensación de vacío.
Yo nada pido, nada estoy diciendo, no, es nada lo que quiero al decir lo que digo; mínimamente es nada esto que estoy diciendo. Si…