Todos los poemas

Explora, filtra y descubre poemas por emoción, tema, longitud o movimiento.

12,749 poemas
Mostrando 12,749 poemas

Perdona ¡oh sombra augusta de Quintana! si es osada mi pluma, el tema a proseguir que con lozana inspiración trataste y gloria suma; humilde es el deseo que la mueve: pues loaste la Imprenta en sus albores, al comienzo del siglo diez y nueve, el de cantar su noble gallardía, su viril ardimiento; hoy que, merced a alambres conductores, vuela más rauda que la luz del día; hoy que, doquiera late, llevada por veloz locomotora, como en férreo caballo de combate. Cual ave errante que el agreste nido deja, no bien presiente la fuerza de sus alas temblorosas, y va […]

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes pero el Jardín Botánico es un parque dormido en el que uno puede sentirse árbol o prójimo siempre y cuando se cumpla un requisito previo. Que la ciudad exista tranquilamente lejos. El secreto es apoyarse digamos en un tronco y oír a través del aire que admite ruidos muertos cómo en Millán y Reyes galopan los tranvías. No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes pero el Jardín Botánico siempre ha tenido una agradable propensión a los sueños a que los insectos suban por las piernas y la […]

ODA Watt, Stéphenson, Crámpton, yo os conjuro; en premio a vuestro infatigable anhelo, dejad un punto el inmortal seguro, pisad de nuevo la región del suelo; y, al contemplar con ávida mirada, de metálicas venas su faz rugosa, por doquier surcada, gozaréis mayor dicha que en el cielo. La que sembrasteis válida semilla no se aventó cual parva de las eras, en hoya vino a germinar profunda; hoy es árbol que brota a maravilla, y que, como las líbicas palmeras, al través de los aires se fecunda. Esa serpiente férrea y anillosa, que en la cabeza el corazón ostenta; que, […]

Quédate, ¡oh luna!, plácida, argentada, queda con tus encantos, tu luz pura, yo ocultaré mi vida abandonada entre las sombras de la noche oscura. Y si alumbra tu luz, pálida y triste, a la hermosa que amé sin esperanza, dila que el llanto que en mis ojos viste, nadie en el mundo a disipar alcanza. Ahora, tal vez risueña y afanosa te contempla al vagar entre las flores, o a su amante esperando cariñosa se aduerme en sueños de ilusión y amores. Yo adoré a esa mujer, pura violeta que brotó entre la lava de este suelo; más pura que […]

Éste es el corrido del caballo blanco que en un día domingo feliz arrancara. José Alfredo Jiménez Sólo bajó del tren, atravesó solo la ciudad desierta, solo entró en el hotel vacío, abrió su solitaria habitación y escuchó con asombro el silencio. Dicen que descolgó el teléfono para llamar a alguien, pero es falso, completamente falso. No había nadie a quien llamar, nadie vivía en la ciudad, nadie en el mundo. Bebió el vaso, las pequeñas pastillas, y esperó la llegada del sueño. Con cierto miedo a su valor -por vez primera había afirmado su existencia-, tal vez curioso, con […]

La voluntad de Dios por grillos tienes, Y escrita en la arena, ley te humilla; Y por besarla llegas a la orilla, Mar obediente, a fuerza de vaivenes. En tu soberbia misma te detienes, Que humilde eres bastante a resistilla; A ti misma tu cárcel maravilla, Rica, por nuestro mal, de nuestros bienes. ¿Quién dio al pino y la haya atrevimiento De ocupar a los peces su morada, Y al Lino de estorbar el paso al viento? Sin duda el verte presa, encarcelada, La codicia del oro macilento, Ira de Dios al hombre encaminada.

Corona de Ayamonte, honor del día, Estas piedras que dio un enfermo a un sano Hoy os tiro, mas no escondo la mano, Por que no digan que es cordobesía; Que dar piedras a Vuestra Señoría Tirallas es por medio de ese llano, Pesadas señas de un deseo liviano, Lisonjas duras de la Musa mía. Término sean, pues, y fundamento De vuestro imperio, y de mi fe constante Tributo humilde, si no ofrecimiento. Camino, y sin pasar más adelante, A vuestra deidad hago el rendimiento Que al montón de Mercurio el caminante.