Puerto Rico, Patria mía, la de los blancos almenares, la de los verdes palmares, la de la extensa bahía: ¡Qué hermosa estás en las brumas del mar que tu playa azota, como una blanca gaviota dormida entre las espumas! En vano, patria, sin calma, muy lejos de ti suspiro: yo siempre, siempre te miro con los ojos de mi alma: En vano me trajo Dios a un suelo extraño y distante: en vano está el mar de adelante interpuesto entre los dos: En vano se alzan los montes con su manto de neblina: en vano pardas colinas me cierran los […]
Todos los poemas
Explora, filtra y descubre poemas por emoción, tema, longitud o movimiento.
12,749 poemasPor fin corazón, por fin alienta con la esperanza, que entre nubes de carmín, del horizonte la confín, ya la tierra a ver se alcanza. Luce la aurora en oriente rompiendo pardas neblinas, y la luz, como un torrente, se tiende por la ancha frente de verdísimas colinas. Ya se va diafanizando de la mar la espesa bruma; el buque sigue avanzando, y va la tierra brotando como Venus de la espuma. Y allá sobre el fondo oscuro que sus montañas le dan, bajo un cielo hermoso y puro, mi bellísimo San Juan. Y aunque es ciudad amada mis afecciones […]
¿A qué apenarse tanto por las pequeñas cosas? Guardemos el pesar para lo irreversible. Si se olvidan los besos y marchitan las rosas, soportemos la vida, con ánimo apacible. Vistámonos con alas de etéreas mariposas, soñemos en lo alto la cumbre inaccesible, que dejando detrás ideas enojosas la vida cotidiana será más accesible. Aceptemos un mundo que sea conciliable; un solo hecho cuenta carácter trascendente: el hecho de no ser, un día, de repente, y de decir adiós a todo lo mutable, viviendo en armonía, tratando que no estorbe nada de lo minúsculo, ante el girar del orbe.
¿A qué árbol se dirige el pájaro cuando cruza una flecha el aire y cambia, fiel a la cita, su ruta? Al árbol de su país, allá solo, en la penumbra de una región donde antes de ser pájaro fue música.
"Si no es a la risa que dejaste colgada en el respaldo de la cama? Cómo voy a sobrevivir estas distancias, Si no es amarrada…
"A qué región me llegaré a buscarte ahora que reposas a mi lado en forma de deseo hombre cuya belleza apenas conocía. Cada día me…
¿A quién me quejaré de mi enemiga? ¿Al tiempo? No es razón, que me ha burlado. ¿Al cielo? No es juez de mi cuidado. Ni al fuego, pues el fuego me castiga. ¿Al viento? Ya no escucha mi fatiga, que está en mis esperanzas ocupado. ¿A Amor? Es mi enemigo declarado y en condenarme piensa que me obliga. Ya, pues ninguno de mi parte siento, Filis ingrata, a ti de ti me quejo; juzguen tus ojos, reos y testigos. Y el tiempo, el cielo, el fuego, Amor y el viento lloren mi muerte, pues mi causa dejo en manos de […]
hago constar que no la conocí en forma alguna ni ahora ni en otra de sus vidas y reencarnaciones ignoro si alguna vez comí un muslo suyo de gallina si bebí leche en una ubre vacuna de su propiedad o acaricié sin saber su pelambre de gata del tejado quien suscribe en perfecto estado de salud a duras penas hace conocer su decisión de alimentarse por ahora con flores del desierto solamente
Aunque siempre viviste con préstamos de amor, por cuenta ajena, tú también necesitas mirar alguna vez la luna llena a través de los árboles; perder el poco tiempo que te queda buscando esa palabra que significa todas las respuestas. Te hace falta un milagro, pero ¿en brazos de quién, qué primavera vestirá lo desnudo de esas cuatro paredes que te encierran? Tú también eres noche, ardiente oscuridad. Un hombre llega tan sólo para darte esas buenas razones de su ausencia. No hace falta que pidas más préstamos de amor a quien se acerca procurando, inmutable, que no termines de pagar […]
(Puerto de Santa María, España). RAFAEL, antes de llegar a España me salió al camino tu poesía, rosa literal, racimo biselado, y ella hasta ahora ha sido no para mí un recuerdo, sino luz olorosa, emanación de un mundo. A tu tierra reseca por la crueldad trajiste el rocío que el tiempo había olvidado, y España despertó contigo en la cintura, otra vez coronada de aljófar matutino. Recordarás lo que yo traía: sueños despedazados por implacables ácidos, permanencias en aguas desterradas, en silencios de donde las raíces amargas emergían como palos quemados en el bosque. Cómo puedo olvidar, Rafael, aquel […]
Buscas en Roma a Roma ¡oh peregrino! y en Roma misma a Roma no la hallas: cadáver son las que ostentó murallas y tumba de sí proprio el Aventino. Yace donde reinaba el Palatino y limadas del tiempo, las medallas más se muestran destrozo a las batallas de las edades que Blasón Latino. Sólo el Tíber quedó, cuya corriente, si ciudad la regó, ya sepultura la llora con funesto son doliente. ¡Oh Roma en tu grandeza, en tu hermosura, huyó lo que era firme y solamente lo fugitivo permanece y dura!
¡Es con voz de la Biblia, o verso de Walt Whitman, que habría que llegar hasta ti, Cazador! Primitivo y moderno, sencillo y complicado, con un algo de Washington y cuatro de Nemrod. Eres los Estados Unidos, eres el futuro invasor de la América ingenua que tiene sangre indígena, que aún reza a Jesucristo y aún habla en español. Eres soberbio y fuerte ejemplar de tu raza; eres culto, eres hábil; te opones a Tolstoy. Y domando caballos, o asesinando tigres, eres un Alejandro-Nabucodonosor. (Eres un profesor de energía, como dicen los locos de hoy.) Crees que la vida es […]