"Todo está a flor de tierra ¡Claro, todo! Tus misteriosos dientes Tu vientre de bruta domesticada La vida Que galopa En la grupa del tiempo…
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12,749 poemasAnacreonte español, no hay quien os tope, Que no diga con mucha cortesía, Que ya que vuestros pies son de elegía, Que vuestras suavidades son de arrope. ¿No imitaréis al terenciano Lope, Que al de Belerofonte cada día Sobre zuecos de cómica poesía Se calza espuelas, y le da un galope? Con cuidado especial vuestros antojos Dicen que quieren traducir al griego, No habiéndolo mirado vuestros ojos. Prestádselos un rato a mi ojo ciego, Porque a luz saque ciertos versos flojos, Y entenderéis cualquier gregüesco luego.
La Aurora de azahares coronada, Sus lágrimas partió con vuestra bota, Ni de las peregrinaciones rota, Ni de sus conductores esquilmada. De sus risueños ojos desatada, Fragrante perla cada breve gota, Por seráfica abeja fue devota, A bota peregrina trasladada. Uvas os debe Clío, mas ceciales; Mínimas en el hábito, mas pasas, A pesar del perífrasis absurdo. Las manos de Alejandro hacéis escasas, Segunda la capilla del de Ales Izquierdo Esteban, si no Esteban zurdo.
¿Qué linfa esbelta, de los altos hielos hija y sepulcro, sobre el haz silente rompe sus fríos, vierte su corriente, luces llevando, derramando cielos? ¿Qué agua orquestas bajo los mansos celos del aire, muda, funde su crujiente espuma en anchas copias y consiente, terso el diálogo, signo y luz gemelos? La alta noche su copa sustantiva -árbol ilustre- yergue a la bonanza, total su crecimiento y ramas bellas. Brisa joven de cielo, persuasiva, su pompa abierta, desplegada, alcanza largamente, y resuenan las estrellas.
"Una rosa de angustias -mar y viento- y la estrella que gime en tierra oscura; una secreta herida de ternura y el camino interior del…
No temas, o bellísimo troyano, viendo que arrebatado en nuevo vuelo con corvas uñas te levanta al cielo la feroz ave por el aire vano. ¿Nunca has oído el nombre soberano del alto Olimpo, la piedad y el celo de Júpiter, que da la pluvia al suelo y arma con rayos la tonante mano; A cuyas sacras aras humillado gruesos toros ofrece el Teucro en Ida, implorando remedio a sus querellas? El mismo soy. No al’águila eres dado en despojo; mi amor te trae. Olvida tu amada Troya y sube a las estrellas.
No intentes convencerme de torpeza con los delirios de tu mente loca: mi razón es al par luz y firmeza, firmeza y luz como el cristal de roca. Semejante al nocturno peregrino, mi esperanza inmortal no mira el suelo; no viendo más que sombra en el camino, sólo contempla el esplendor del cielo. Vanas son las imágenes que entraña tu espíritu infantil, santuario oscuro. Tu numen, como el oro en la montaña, es virginal y, por lo mismo, impuro. A través de este vórtice que crispa, y ávido de brillar, vuelo o me arrastro, oruga enamorada de una chispa o […]
Cuando puedas leer lo que hoy te escribo, Ya yo estaré muy lejos Por remotos caminos, En el último viaje sin regreso… Para entonces te digo: -Toma a tu hermosa madre de modelo; Ella es aire y es luz y es melodía, Y es levedad, ternura y sentimiento. De su mano, ligera cual la nube, Alada como el céfiro, Irás por claros mundos de armonía, Azules mundos de quimera y sueño. Y toma de tu padre Su gran bondad de corazón abierto, Su generoso espíritu de lucha Que infunde un goce límpido al esfuerzo. Flanqueada así, ya puedes Desafiar los […]
Por sobre los escombros llegados a las puertas del insomnio: veinte, treinta años doblado en las esquinas del viento, susurrante de palabras dormidas: pan, hambre, a las puertas del insomnio. Tierra, qué fríos tus senos de ciudad. Hermano, una limosna, por favor -. A la una, dos de la mañana, se apaga e l run-run de los talleres. A las dos, tres, se prende de humo, de calor el cielo azul de las panaderías. El árbol de sangre muge destazado en los mataderos del alba. A las cuatro, cinco, se alivian las calles del orín de los borrachos. Silencio. A […]
Si hubieses sido justo en el amor que hay entre nosotros, no amarías, ni hubieses preferido, a una esclava mía. Has dejado la rama que fructifica en belleza y has escogido rama que no da frutos. Sabes que soy la luna de los cielos, pero has elegido,para mi desgracia, sombrío planeta.
"Palacio, buen amigo, ¿está la primavera vistiendo ya las ramas de los chopos del río y los caminos? En la estepa del alto Duero, Primavera…
En villa humilde sí, no en vida ociosa, Vasallos riges con poder no injusto, Vasallos de tu dueño, si no augusto, De estirpe en nuestra España generosa. Del bárbaro ruido a curïosa Dulce lección te hurta tu buen gusto; Tal del muro abrasado hombro robusto De Anquises redimió la edad dichosa. No invidies, oh Villegas, del privado El palacio gentil, digo el convento, Adonde hasta el portero es Presentado. De la tranquilidad pisas contento La arena enjuta, cuando en mar turbado Ambicioso bajel da lino al viento.